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¿Fue histórico el diluvio?
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por Ray García


El Arca de Noé ,Biblia Ilustrada de Gustave Doré ,(1869)

¿Fue el diluvio del cual nos habla la Biblia un acontecimiento histórico o no? Si no lo fue, ¿qué debemos creer en dicho pasaje bíblico?

Quiero imaginarme que semejante curiosidad sentirá usted por la historia de los primeros padres, la historia de Caín y de Abel, la historia de Noé y la historia de la torre de Babel. Los once primeros capítulos del libro del Génesis caen fuera de toda comprobación histórica. No ofrecen datos concretos de lugar y tiempo como se dan en nuestras historias modernas. El escritor ha querido llenar todo el lapso de tiempo que va desde la Creación hasta el primer hombre con datos históricos, -Abrahán- con una serie de breves narraciones dispuestas anacrónica y artificialmente.

Las manifestaciones culturales de la historia de Caín y Abel (Gn 4) nos llevan a los períodos neolítico, calcolítico, la edad de bronce y hasta de hierro, pasando por alto los tres largos períodos del paleolítico. Prácticamente el autor ha llenado toda la prehistoria con la narración del diluvio, precedida y seguida de diez generaciones cada una; la primera (c.5) cubre el largo período de tiempo que va de Adán a Noé, y la segunda (c.11,10-26) resume el periodo que va desde Noé a Abrahán. Sumados los años de estas veinte generaciones -que resumen, según el texto sagrado, toda la prehistoria de la humanidad- estos no cubrirían ni cuatro mil años. Salta a la vista la inverosimilitud de tales cifras, sobre todo teniendo en cuenta que el escritor sagrado ha abultado ya de suyo desmesuradamente la edad de los distintos eslabones genealógicos.

Es evidente que se trata de una reconstrucción artificial que quiere únicamente entroncar al pueblo elegido con el primer hombre, llenando de esta manera al gran vacío que se cubría detrás de Abrahán.

El mismo artificio y reconstrucción artística podemos detectar en el relato de la Creación. La obra de Dios va escalonada en siete días, seis de trabajo y uno de descanso. La preocupación del autor aquí es litúrgica más que científica. En los tres días primeros tiene lugar la obra de separación: Dios separa la luz de las tinieblas, las aguas de arriba de las de abajo mediante el firmamento; la tierra del mar. En los tres días siguientes tiene lugar la obra de ornamentación, es decir, se amueblan y se llenan, aquellos espacios que habían quedado libres mediante la obra de separación: viene en primer lugar el firmamento, que se ve adornado con el sol, la luna y las estrellas; siguen el mar y el aire, en los cuales encuentran habitación los peces y las aves, y finalmente, la tierra, en la cual encuentran asiento los animales terrestres y el hombre como señor de toda la creación.

El relato del diluvio está inspirado en la literatura del pueblo de Mesopotamia. La narración mejor conservada se encuentra en el libro del Gilgamesh. En ella se fijó el autor sagrado, punto por punto, hasta darnos la historia que encontramos en la Biblia.

Veamos ahora cuáles son las ideas fundamentales que el escritor sagrado ha querido transmitirnos a través del ropaje literario. Creación de todas las cosas por Dios (Gn 1,1-2,41). Creación del hombre y de la mujer (Gn 1, 26-27; 2, 7, 18-24). Elevación al estado sobrenatural (Gn 2,8-17). Tentación y caída en el pecado (Gn 3). La creciente degeneración moral que iba invadiendo la humanidad (Gn 6,1-4). El castigo, primero a los primeros hombres y luego a toda la humanidad, con dos ejemplos: el del diluvio y el de la torre de Babel.

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