Contacto  
 
  Ministerio Hispano  
 
  Iglesia Episcopal  
 
  AnglicanCommunion.org  
Anglicanismo
Hispanismo
Historia
Liturgia
Miscelánea / Curiosidades
Noticias
Nuestra Gente
Santoral
Pastoral
Teología
Recursos
Espiritualidad
 
¿Qué significan la Epifanía y la fiesta de los Reyes Magos?
VERSIÓN PARA IMPRIMIR ARTICULO
por Ray García


La adoración de los Magos,
Juan Bautista Maíno (1578-1649)

La Epifanía es la fiesta de la revelación, de la manifestación de Dios. Este hecho queda simbólicamente manifestado en la venida de unos magos de Oriente para adorar al recién nacido Mesías. Dice el evangelio de Mateo que unos magos entraron en la casa donde se encontraba el Niño Jesús y "echándose por tierra le rindieron homenaje" (Mt 2, 11), luego abrieron sus cofres y le ofrecieron como dones oro, incienso y mirra. Oro simbolizando la realeza, incienso la divinidad y mirra la humanidad.

Con esta fiesta la Iglesia presenta la universalidad del evangelio. Todos los pueblos son aceptados y bienvenidos a recibir la luz de lo alto que ilumina a todo ser humano sin distinción de razas ni culturas. "¡Levántate, brilla, Jerusalén, que llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti!" (Is 60,1).

San Mateo, para transmitirnos este mensaje, recoge en su evangelio varios textos del Antiguo Testamento; los une, los da forma y nos transmite una lección. La estrella es la de Jacob: "Lo veo, pero no es ahora; lo contemplo, pero no será pronto. Avanza la estrella de Jacob y sube el cetro de Israel"(Nm 24,17). La venida del Mesías, el rey de los judíos, es un eco de las bendiciones de Jacob: "No se apartará de Judá el cetro ni el bastón de mando de entre sus rodillas, hasta que le traigan tributo y le rindan homenaje los pueblos" (Gn 49, 10). El nacimiento del Mesías en Belén se fundamenta en la profecía de Miqueas: "Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres, no, la menor entre los principales clanes de Judá; porque de ti saldrá un caudillo que será pastor de mi pueblo Israel" (Miq 5,1-3).

A partir de la Edad Media se fueron agregando elementos que no aparecen en la narración de Mateo; como es el número de tres reyes, basado tal vez en los tres regalos. También es posterior la transformación de los magos en reyes, cuyo fundamento puede encontrarse en el salmo 72: "Los reyes de Tarsis y las islas traerán tributo. Los reyes de Sabá y de Seba pagarán impuestos; todos los reyes se postrarán ante él, le servirán todas las naciones y mientras viva se le dará oro de Sabá" (Sal 72, 10-11 y 15). Y, finalmente, los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar; todo ello obedece a la devoción popular.

Los escritores bíblicos transmiten su mensaje de esta manera: hacen una composición literaria propia del género midrás. En la literatura rabínica "midrash" significaba, en general, el estudio de un texto y, más en particular, un comentario o explicación de carácter homilético, es decir, una meditación sobre un texto sagrado o una reconstrucción imaginaria de la escena o episodio narrado. La intención de estos autores era siempre la aplicación práctica a la vida presente, como en el caso de Mateo, quien logra transmitirnos un mensaje.

El mensaje es este: la manifestación de Cristo y la salvación que ofrece están a disposición de todos los pueblos y naciones de la humanidad. "Librará al pobre que clama, al afligido que no tiene protector, se apiadará del pobre y del indigente, y salvará la vida de los pobres" (Sal 72, 11). Es ésta una verdad que los mismos discípulos comprendieron muy tardíamente, pues en un principio creían que el Mesías era propiedad exclusiva del pueblo de Israel.

San Mateo pone de relieve el contraste entre esta apertura a la (nueva) fe por parte de los gentiles, y la repulsa del Mesías por parte de los propios israelitas - Herodes, los sumos pontífices, los letrados y todo el pueblo judío sobresaltado.

Esto es lo que debemos creer, que el Hijo de Dios ha venido a salvar, no a un pueblo en particular, sino a toda la humanidad, y cuanto más humildes seamos más preparados estaremos para apreciar y recibir la Epifanía. Todo el que acepte el mensaje de Jesús encontrará salvación.

Volver