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· 1- Introducción

· 2- El libro del Génesis

· 3- El libro del Éxodo

· 4- El libro del Levítico


· 5- El libro Los Números


· 6- El Deutoronomio


· 7- El Pentateuco

· 8- El Libro de Josué

· 9- Otra mirada a Josué

· 10- Samuel 1 y 2
VERSIÓN PARA IMPRIMIR ARTICULO
por Gonzalo Rendón (Colombia)

11. Reyes 1 y 2


El libro de los Reyes se llama así porque sus narraciones giran en torno a la sucesión de reyes que hubo en Israel desde la unción de Salomón como sucesor de su padre David en el 950 aC., hasta el 721 en el Norte y hasta el 587 aC., en el Sur. Aunque en nuestras Biblias aparecen dos libros, 1Reyes y 2Reyes, en realidad se trata de una sola obra en dos volúmenes, igual al caso de Samuel.

Autor. Tampoco este libro es obra de un solo autor. Se trata también del grupo o Escuela de teólogos, pensadores y escritores que ya conocemos: la Escuela deuteronomista, la misma que escribió la serie de libros que ya hemos visto: Deuteronomio; Josué; Jueces; 1y2Samuel. Una obra verdaderamente importante toda vez que analiza la historia de Israel, desde su esclavitud en Egipto, su liberación, su travesía por el desierto, su llegada a la Tierra prometida, su experiencia de vida en aquella tierra organizados en tribus y regidos por los jueces, y su declive hacia nuevas formas de servidumbre y esclavitud como lo fue la monarquía. Toda esta obra escrita en clave de infidelidad del pueblo y fidelidad de Dios.

La tesis central de toda la obra deuteronomista se puede resumir así: a pesar de la opción que Dios hizo por un montón de esclavos elevándolos a la categoría de pueblo, y a pesar de las continuas invitaciones de Dios a mantenerse en el camino de la justicia, este pueblo se mostró siempre rebelde, terco, de dura cerviz (cf. 1Sam 8:6-8); pero a pesar de ello, Dios que es infinitamente justo y sabio, sigue amando a su pueblo y sigue esperando que vuelvan al proyecto original de ser un pueblo regido exclusivamente por la voluntad divina que es antes que nada vida y salvación.

Época de composición: es difícil pensar que esta obra se haya escrito de una sola sentada. Probablemente con base en las tradiciones orales y en las crónicas de la corte, la Escuela deuteronomista fue configurando lo que hoy conocemos como el Libro de los Reyes. En la época del destierro a Babilonia (587-534 a.C.) el Libro pudo haber recibido un mayor impulso y ya en el post-exilio (534-500 a.C.) está prácticamente terminado. Entonces, con base en materiales antiguos, tradiciones orales y posiblemente documentos, la Escuela deuteronomista da la forma final al libro entre el 587 y el 500 a.C. No perdamos de vista el período que acabamos de mencionar, recordemos que se trata de una época especialmente crítica en la historia de Israel; por tanto, el trabajo de la Escuela deuteronomista no es simplemente recoger datos, sino organizarlos de acuerdo con un enfoque e intencionalidad netamente teológicos. Eso lo veremos más adelante.

Estructura y composición: ya sabemos que aunque en la Biblia encontramos dos libros dedicados a los Reyes, en realidad es uno solo, como quien dice, dos volúmenes de una misma obra. Veamos cómo está compuesto:

1Re 1-11 nos relata todo lo que tiene que ver con el ascenso al trono de Salomón y luego los detalles de su reinado. Nos habla de su sabiduría y de sus riquezas y de sus proyectos de construcción: el palacio real y el templo de Jerusalén. Es importante que no pasemos estos relatos de manera inadvertida y mucho menos que nos sigamos conformando con la interpretación que hemos recibido por la tradición. No nos dé miedo ser críticos y analíticos respecto a todo este material; ya mismo les ofrezco la clave para que tratemos de leer críticamente estas páginas y todo lo pertinente a los reyes: la clave es 1Sa 8:6-21. Cuando estudiamos el libro de Samuel, dijimos que al parecer, la Escuela deuteronomista dejó en este capítulo la clave para interpretar TODO el período de la monarquía, es decir, a cada uno de los reyes. Al paso que vamos leyendo 1y2 Reyes, vamos a encontrar una frase que se repite con mucha frecuencia al final de la historia de varios de ellos: "Hizo lo que el Señor reprueba y murió". No tenemos pues, que rompernos la cabeza pensando qué es "lo que el Señor reprueba", basta con volver la mirada a 1Sam 8:6-21 para saberlo.

Pero mucho cuidado: no pensemos que aquellos reyes cuya historia no termina con la frase ya enunciada, es porque no fueron "buenos" reyes, no. El hecho es que todos los reyes son representantes de una institución que es absolutamente contraria al querer de Dios; o dicho de un modo más directo, la monarquía es una institución injusta per se; es decir, en sí misma es mala, excluyente, opresora, empobrecedora; ruina para el pueblo. Una institución así, puede estar en algún momento dirigida o representada por el ¡mismísimo san José! pero aún así, la institución sigue siendo nociva para el pueblo.

1Re 12: nos narra la división del Reino ocurrida a la muerte de Salomón. En adelante se hablará entonces, del Reino del Norte con capital Samaría, y del Reino del Sur con Jerusalén como capital. Es importante tener en cuenta que desde este momento, el juicio más duro por esta división lo va a tener el Reino del Norte. Según el criterio de los historiadores, fueron las 10 tribus del Norte lideradas por Jeroboán las que se "separaron" de las 2 tribus del Sur. Leamos con mucho detenimiento este capítulo 12, sin omitir detalle, y tratemos de hacer nuestro propio juicio.

1Re 14:21-16:34 presentan los primeros reyes tanto del Norte como del Sur.

1Re 17-2Re:12 son capítulos bastante densos donde se narra una serie de tradiciones sobre el profeta Elías. Vale la pena estudiarlos con mucho detenimiento pues nos ayudan a entender cuál era la realidad política, social, económica y religiosa del reino del Norte. De una tremenda actualidad son, por ejemplo, el relato de la viuda de Sarepta, la viña de Nabot…etc., donde se puede ver con mayor claridad el sentido y los efectos reales que ya se anunciaban en 1Sa 8:6-21, ¡nuestra clave de interpretación! Se intercala aquí un capítulo sobre el profeta Miqueas y dos breves crónicas sobre dos reyes, uno del Norte y otro del Sur.

2Re 2-17 narran la secuencia de reyes tanto del Norte como del Sur. Se subraya de manera especial el ciclo de Eliseo, sucesor de Elías, quien actúa en el Norte. Su muerte queda registrada en el cap. 13:14-20. También los relatos que tienen que ver con Eliseo nos ayudan a entender mejor la última época del Reino del Norte, la violencia y las vicisitudes de la corte. Importante tener en cuenta que hasta el cap. 17, tenemos el registro de la sucesión de reyes de ambos reinos; aquí acontece la destrucción del Reino del Norte a manos de los asirios (721 a.C.), por tanto, ya el libro se centra completamente en el reino del Sur.

2Re18-25, como ya dijimos, estos últimos capítulos se centran exclusivamente en la sucesión real del Sur. La sensación es que el Reino del Norte ha sido castigado por el Señor y que, Jerusalén ha permanecido ilesa como testimonio de que Yahweh estaba de su parte. Se afianza más la idea de que Jerusalén es la ciudad santa porque su dueño es el Señor y porque allí Él tiene su morada. No obstante, también para el Sur las cosas comienzan a cambiar a partir de la destrucción de los asirios a manos de los caldeos o babilonios. El turno de la toma y destrucción de Jerusalén y del templo les llegó en el 587 a.C.

Mensaje religioso: varias son las palabras que recogen el sentido religioso del libro: fidelidad de Dios, infidelidad del pueblo; conversión; esperanza; resistencia. En efecto, nunca diremos nada suficiente respecto a la fidelidad de Dios, a su justicia y paciencia. El pueblo, siempre infiel, embolata el camino de vida, de crecimiento y de prosperidad y prefiere orientarse según sus propios caprichos. El punto de llegada: destrucción, muerte, desolación. Sin embargo, cada tragedia, cada caída, no es en sí misma el final; siempre está ahí la mano del que es siempre Fiel, del que puede hacer surgir la vida de las ruinas. El mensaje del libro se proyecta de generación en generación hasta nosotros para hacernos entender que por encima de nuestras infidelidades que nos llevan al fracaso, está siempre el amor bondadoso de Dios para rescatarnos y empezar de nuevo con nosotros si así lo queremos.

Querido lector: con estas líneas sólo hemos querido motivarte para que comiences a estudiar a fondo el libro de los Reyes. No te olvides de hacerlo con la clave que ya dimos al inicio de este escrito. No temas ser crítico, ni te espantes si te asaltan sospechas y dudas. Es necesario tener siempre la fe y la confianza en Dios y pensar que Él es inmutable; esto porque de pronto vas a pensar que ese Dios que se reveló a Moisés como un Ser liberador y contrario a la esclavitud y la opresión (cf. Ex 3:7-9), aquí en Reyes o mejor desde 1Sam 9, ¡cambió de parecer! ¡Eso jamás! Aquí, estimado lector es donde tendremos que confrontar muy fuertemente nuestra fe y pedirle con mucha fuerza para que nos ayude a depurarla y a entender a profundidad lo que significa la expresión "la Sagrada Escritura es palabra de Dios y palabra humana".

Una ayuda para que tratemos de profundizar en el estudio e interpretación de cada uno de los pasajes del libro de los Reyes, la encuentras aquí: http://www.4shared.com/document/YbYT6tN2/1y_2_Reyes.html

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