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· 1- Introducción

· 2- El libro del Génesis

· 3- El libro del Éxodo

· 4- El libro del Levítico


· 5- El libro Los Números


· 6- El Deutoronomio


· 7- El Pentateuco

· 8- El Libro de Josué
VERSIÓN PARA IMPRIMIR ARTICULO
(9). Otra mirada a Josué

por Rev. Miguel A. Rosada MD.

El articulo El libro de Josué escrito por Gonzalo Rendón es excelente, pero al final de su artículo el autor hace el siguiente comentario: "Hay que reconocer que el libro de Josué no es muy llamativo para leer y menos aún para intentar encontrar en él un buen mensaje". Después de considerar sus palabras y darle el debido crédito por su erudita explicación del génesis de dicho libro, pensé en las muchas veces que he leído y encontrado inspiración en sus páginas. Y ya que el mismo autor nos invita a participar en estas reflexiones, menciono sólo unos pocos episodios en Josué que han sido interesantes e inspiradores a mí y otros en la comunidad hispana Episcopal donde sirvo.

El llamado a Josué

"…Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el Señor tu Dios te acompañará dondequiera que vayas…" (Josué 1:9). Estas palabras de Dios a Josué justo al comienzo de su labor, después de la muerte de Moisés, han sido para innumerables creyentes fuente de fortaleza e inspiración al enfrentarse a duras tareas y retos en sus vidas. La fuente de valor y de ánimo para Josué lo era la presencia de Dios mismo, que le promete su compañía dondequiera que fuere. Dios estuvo con Moisés, prometió su presencia a Josué, y nos incluye a cada uno de nosotros. Eco de esta promesa son las palabras de Jesús a los suyos: "Id, yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin".

Rahab la prostituta

Vaya una historia interesante llena de intriga y colorido. Nos presentan a una mujer, no del pueblo Israelita, pero sí sensitiva al poder del Dios que ellos servían. "…Yo sé que el Dios de ustedes es Dios de dioses en el cielo y en la tierra". Una mujer de morales dudosas, pero que demuestra respeto a Dios, amor por su familia y valor para hacer lo que cree justo. Es esta Rahab que se menciona como una de las mujeres en la línea de antepasados del mismo Jesucristo y a ella la menciona el autor de hebreos como un ejemplo de fe. Ilustra además que el ser humano no es definido sólo por su pasado y sus condiciones.

Las piedras del Jordán

El arca del pacto cargada por los sacerdotes detiene las aguas del río Jordán, similar al cruce del pueblo a través del Mar Rojo. Doce piedras tomadas del río por orden de Dios servirían como monumentos para que el pueblo recordara la grandiosa obra de Dios a su favor. ¿Cuántas veces ha hecho el pueblo de Dios cosas similares para recordar un evento o una respuesta a la oración? La cruz, vitrales, velas, iconos, capillas memoriales, quizás todas estas también son una ayuda a recordar algo de lo que Dios ha hecho, como sucede en este interesante recuento.

El Comandante del ejército del Señor


"…Es usted de los nuestros, o del enemigo? -¡De ninguno! -respondió-. Me presento ante ti como comandante del ejército del Señor…"

Este encuentro tan hermoso, en un libro donde con frecuencia se presenta a Dios como partidario de los israelitas, nos trae a la luz que Dios no toma bandos en los conflictos de la gente, su ejército es otro, el ejército de Dios. Así se anticipa hasta cierto punto la idea de que Dios es Dios de todos los pueblos, no sólo de algún pueblo escogido, sino de todas las naciones.

Los muros de Jericó

Me cantaban una cancioncita acerca de la caída de los muros cuando era niño, que todavía impresiona al visualizar con la imaginación infantil la caída estrepitosa de la muralla de Jericó. Importan poco los detalles factuales o arqueológicos para la lección espiritual. La obediencia a Dios, la alabanza a Él, hace caer las murallas de la ciudad enemiga. No hay puerta tan cerrada, una ciudad tan fortificada, ni obstáculo tan grande para los hijos de Dios que no puedan ser vencidos por su poder.

La despedida de Josué

Josué, ya viejo y cansado después de toda una vida de peregrinación y guerra, se despide del pueblo con estas hermosas palabras, recordándoles acerca de las buenas promesas y fidelidad de Dios: "Ustedes bien saben que ninguna de las buenas promesas del Señor su Dios ha dejado de cumplirse…". Eso, y una advertencia a la fidelidad, siempre son buenas cosas para recordar en nuestro transitar a través de la vida. Pedro recuerda a sus lectores que Dios les había dado "grandes y maravillosas promesas" para que por medio de ellas "llegaran a ser partícipes de la naturaleza divina".

Estoy seguro que muchos lectores de la Escritura podrían hacer referencia a estas y otras porciones de la Escritura que han sido útiles o quizás instrumentales en su vida de fe. No se trata de dar a estos textos una interpretación fundamentalista, sino reconocer que, como dijera el apóstol Pablo: "Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil…". Es útil para nuestro conocimiento e interpretación de la Biblia el recurrir a métodos críticos, pero también el recordar que el mensaje que la Escritura contiene va más allá de esas realidades. En esas historias de conflicto, dramas, incredulidad y fe, a veces vemos reflejos de nuestras propias vidas, luchas, temores y problemas, y reconocemos a Dios en medio de todo, llamándonos a la fe, el compromiso y la reconciliación.

Respuesta de Gonzalo Rendón:

Antes que nada, agradezco al Rev. Miguel A. Rosada, su observación tan pertinente a mi comentario introductorio del libro Josué; qué bueno que muchos más se animaran a exponer su punto de vista y a sustentar de una forma tan sencilla sus experiencias respecto a la lectura de la Biblia.

Ciertamente mi expresión parece poco motivadora para iniciar la lectura de Josué. De todos modos, quisiera que leyéramos la idea completa: "Hay que reconocer que el libro de Josué no es muy llamativo para leer y menos aún para intentar encontrar en él un buen mensaje; sin embargo, está dentro de nuestro canon bíblico, también lo consideramos "Palabra de Dios" y por tanto es conveniente intentar al menos acercarnos a él, con fe, pero también con espíritu crítico. Invito a todos para que intentemos leerlo, tratando de asimilar lo mejor que podamos encontrar en él". El Rev. Miguel nos demuestra que sí es posible acercarnos al libro y asimilar cosas muy buenas de él.

Lo de "poco llamativo" y lo del "buen mensaje", lo expresé pensando en nuestra realidad latinoamericana de tanta violencia, sangre y atropellos a la dignidad humana. Cuando uno desde esta orilla, mira los relatos de Josué, predominantemente bélicos… no se siente muy motivado; pero bien, admitamos que es una afirmación muy subjetiva y que por encima de todo está la buena intención de los redactores del libro, y luego, la fe y la gracia de Dios que aún de las rocas hace brotar agua viva.

Un abrazo,
Gonzalo Rendón

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