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Respuestas para una Pandemia 2020/ Answers for a Pandemic 2020
Por Isaías A. Rodríguez

PREGUNTA: ¿Cree que es el Racismo latente es la clave de esta situación?
(Bilingual version)

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Estimado Isaías: La pandemia, de la que todavía no nos hemos recuperado, ha puesto al descubierto las condiciones de desigualdad en este país que se suponía líder del mundo libre. Era cuestión de tiempo, o de pérdida del miedo, que quienes padecen estas condiciones injustas, de toda raza y credo, se echaran a la calle pidiendo un cambio efectivo. ¿Cree que es el Racismo latente es la clave de esta situación (Ver el artículo de hoy en el N. Y. Times del premio nobel de economía Paul Krugman ) y del movimiento que se ha originado?

Tiempos Revueltos
Estimado/a:
L
a muerte de George Floyd, de raza negra, en Mineápolis, el pasado 25 de mayo, causada por el agente Chauvin, blanco, y otros tres policías, ha provocado una cadena de protestas en muchas ciudades de este país y en el mundo entero. Ha causado indignación el hecho de que Chauvin presionara su rodilla sobre el cuello de Floyd durante casi nueve minutos cuando éste ya estaba esposado y sujeto por otros dos agentes, e incluso cuando Floyd clamaba compasión por no poder respirar. Murió asfixiado.

La grabación de los hechos parece tan evidente, y sin lugar a dudas, que muchos ya lo aceptan como el punto culminante que debe establecer justicia sobre toda una serie de muertes y violencia, a manos de la policía sobre la raza negra. Se cree que la muerte de Floyd traerá un cambio radical en la sociedad americana.

La gente se ha lanzado a la calle en son de protesta y condena, provocando, en ciertos casos, violencia extrema de atropello, destrozo, quema y robo de artículos en algunas tiendas y centros comerciales. La violencia, condenada por todo el mundo, al parecer ha sido provocada intencionalmente, en ciertos casos. Esto lo está investigando el FBI.

Tras más de tres meses de encerrona, debido a la pandemia del coronavirus, estos acontecimientos han venido a colmar el vaso de la paciencia, y los titulares y toda clase de opiniones no se han hecho esperar. Y se ha dado de todo. Algunos como, el prestigioso columnista Paul Krugman, se han pronunciado un tanto pesimistas como si le hubiera llegado ya a este país la hora de soltar las riendas del liderazgo internacional que venía manteniendo durante mucho tiempo. Pero otros, como Dink NeSmith, presidente de la Comunidad de Periódicos Inc., residente en Atenas, Georgia, ha dicho: "Estoy avergonzado. Somos mejores que esto". Sin duda alguna, el pueblo americano está sufriendo por el espectáculo que se está dando al mundo.

Krugman achaca muchos males de esta sociedad al pecado original del racismo, aunque, en auténtica contradicción, reconoce que si en 1969 solamente el 17 por ciento aceptaba el matrimonio entre blancos y negros, para el 2013 ya lo hacía el 84 por ciento, y sin duda alguna el porcentaje habrá crecido en los últimos años. Más aún, Krugman afirma que, mientras los estadounidenses son cada día más tolerantes como individuos, el auténtico mal lo originan cínicos políticos que explotan el racismo para conseguir sus egoístas intereses que dañan a los pobres. De cualquier manera, se ha de reconocer que el racismo todavía existe subliminalmente y aflora en determinados casos y circunstancias.

Lo que ha resaltado de una manera evidente tras esta crisis es el abuso general de la fuerza policial. El año pasado murieron a manos de la policía mil personas en este país. Al parecer se va a introducir una reforma radical en todo el cuerpo policial, para que todo policía que esté al cuidado del pueblo, empatice más con el ser que tiene en frente y no se tome la justicia por la mano.

Dando un paso más, Krugman admite que el pobre liderazgo ejercido por Donald Trump es el verdadero origen de la mayoría de los males que están acosando a este país nacional e internacionalmente. Hace unos días un ex director y jubilado de la CIA reconocía por televisión que si Trump volviera a ser elegido nos encontraríamos de hecho en un país diferente. El malestar general hacia el presidente ha crecido tanto en esta misma crisis que dudamos mucho vuelva a ser reelegido.

Estados Unidos ha superado, a través de la historia, crisis mucho más graves que la presente y anda muy lejos de abandonar su liderazgo internacional. Recordemos los terribles años a finales de los sesenta. Las muertes de Martín Luther King (4-1968) y Robert Kennedy (6-1968), año verdaderamente traumatizante, y con la guerra de Vietnam en curso. Y más cerca a nosotros la crisis financiera heredada por Obama (2009) cuando el segundo Bush dejó al país en la auténtica ruina causando una crisis monetaria a nivel internacional.

El expresidente Barack Obama se pronunció el 3 de junio de una manera mucho más optimista. Alentó a los jóvenes a seguir protestando, consciente de que muchos de los cambios históricos en esta sociedad se han dado gracias a los jóvenes, y mencionó a Martin Luther King, César Chávez y Malcolm X cuando se echaron a las calles.

Sobre las manifestaciones destacó que hay algo muy diferente, al observar la coalición tan amplia y diversa de gente que marcha hoy en las calles en son de protesta pacífica. Esto no se daba en los años sesenta. "Hay un cambio de mentalidad que está sucediendo, un mayor reconocimiento de que podemos hacer las cosas mejor", opinó.

"Espero que (los jóvenes) se sientan esperanzados al mismo tiempo que enfadados, porque tienen el poder de cambiar las cosas. Han comunicado un sentido de urgencia que es de lo más poderoso y transformador que he visto", dijo Obama.

Nos encontramos en momentos de crisis, en el umbral de tiempos transformadores de la sociedad tal como hoy la vivimos. Tal vez la situación presente sea propicia para irnos adaptando a ellos de una manera más cívica y fraternal.

Dear Isaiah: The pandemic, from which we have not yet recovered, has exposed the conditions of inequality in this country that was supposed to be the leader of the free world. It Was a matter of time, or loss of fear, that those who suffer from these unjust conditions, of all races and creeds, will take to the streets asking for an effective change. Do you think that latent racism seems to be the key to this situation (See article in the N.Y. Times of the Nobel Prize for Economics Paul Krugman: ) and the movement that has originated?

Turbulent Times

Dear,
The death of George Floyd, black, in Minneapolis, on May 25 caused by agent Chauvin, white, and three other policemen, has sparked a chain of protests in many cities in this country and throughout the world. It has caused outrage that Chauvin pressed his knee to Floyd's neck for nearly nine minutes when Floyd was already handcuffed and held by two other officers, and even when Floyd cried out for mercy for not being able to breathe. He suffocated to death.

The recording of the events seems so evident, and without a doubt, that many already accept it as the climax that must establish justice on a whole series of deaths and violence, at the hands of the police brutality on the black race. Floyd's death is believed to bring a radical change in American society.

People have taken to the streets in protest and condemnation, causing, in certain cases, extreme violence of abuse, destruction, burning, and theft of articles in some stores and shopping malls. The violence, condemned by everyone, appears to have been intentionally provoked, in certain cases. This is being investigated by the FBI.

After more than three months of confinement, due to the coronavirus pandemic, these events have come to fill the glass of patience, and the headlines and all kinds of opinions have been swift. And have been opinions of all kinds. Some, like the prestigious columnist Paul Krugman, have been somewhat pessimistic as if the time had come for this country to let go of the international leadership that it had long maintained. But others, such as Dink NeSmith, president of the Community of Newspapers Inc., based in Athens, Georgia, have said: "I am ashamed. We are better than this." Without a doubt, the American people are suffering from the spectacle that is being given to the world.

Krugman attributes many evils of this society to the original sin of racism, although, in true contradiction, he recognizes that if in 1969 only 17 percent accepted marriage between blacks and whites, by 2013 84 percent already did, and there is no doubt that the percentage will have grown in recent years. Furthermore, Krugman asserts that, while Americans are increasingly tolerant as individuals, the real evil comes from political cynics who exploit racism to pursue their selfish interests that harm the poor. Either way, it must be recognized that racism still exists subliminally and emerges in certain cases and circumstances.

What has become evident in the aftermath of this crisis is the general abuse of the police force. Last year, a thousand people died at the hands of the police in this country. It seems that a radical reform is going to be introduced in the entire police force, so that all police who are in the care of the people, empathize more with the being in front of them and do not take justice by their own hand.

Going a step further, Krugman admits that the poor leadership exercised by Donald Trump is the true origin of most of the ills that are harassing this country nationally and internationally. A few days ago, a former CIA director and retiree recognized on television that if Trump were elected again, we would indeed be in a different country. The general malaise towards the president has grown so much in this same crisis that we very much doubt that he will be re-elected.

Throughout history, the United States has overcome crises much more serious than the present one and is far from abandoning its international leadership. Let us remember the terrible years in the late sixties. The deaths of Martin Luther King (4-1968) and Robert Kennedy (6-1968), a truly traumatic year, and with the ongoing Vietnam War. And closer to us is the financial crisis inherited by Obama (2009) when the second Bush left the country in true ruin causing an international currency crisis.

Former President Barack Obama spoke on June 3 in a much more optimistic manner. He encouraged young people to continue protesting, aware that many of the historical changes in this society have been thanks to young people, and mentioned Martin Luther King, César Chávez and Malcolm X when they took to the streets.

Regarding the protests, he highlighted that there is something very different, when observing the so broad and diverse coalition of people that march today in the streets in peaceful protest. This was not the case in the 1960s. "There is a change in mentality that is happening, a greater recognition that we can do things better," he said.

"I hope that (the young people) feel hopeful as well as angry, because they have the power to change things. They have communicated a sense of urgency that is the most powerful and transformative I have ever seen," Obama said.

We are in moments of crisis, on the threshold of transforming times of society as we live it today. Perhaps the present situation is conducive to adapting to them in a more civic and fraternal way.



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