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La Fiesta Más Grande
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Por Isaías A. Rodríguez y Víctor Ruiz

El espectáculo más grande del mundo ha concluido. Los medios de difusión lo han llevado a los rincones más recónditos del planeta. Una fiesta grande, enorme, una amalgama de colores y sonidos, de emociones y pasiones, de esperanzas y fracasos. Todo se ha ido, llevado por el inexorable imperativo de la fugacidad. Mas algo queda. Quedan momentos para reflexionar y memorias para compartir.

¿Qué podemos aprender de esta copa mundial de fútbol? Las sorpresas llenas de desilusiones han abundado para algunos. Los afectados ya estarán trazando planes y estrategias para el futuro, de cara al mundial a celebrar dentro de cuatro años en Brasil, la nación del fútbol por excelencia.

Pero, ¿qué lección nos han ofrecido los propios campeones, la selección española? ¿Qué podemos aprender de una selección que ha sorprendido al mundo entero? Sorprendente en verdad pues, aunque muchos críticos, incluso no españoles, daban por favorita a España, esas ilusiones empezaron a desvanecerse ante el fracaso sufrido contra Suiza. Tal fue el asombro de esa derrota, que incluso las tiendas de África del Sur rebajaron en un 50% los precios de todos los recuerdos y objetos relacionados con "la Roja". Más aún, tras las victorias logradas contra Honduras y Chile, parecía que los campeones de Europa no acaban de poner en juego su estilo preciosista y efectivo. ¡No, España seguramente no ganaría este mundial! Tal es así que algunos amigos apostaron a favor de Alemania y de Holanda, contra España.

Para ese momento, otros empezaron a empinarse y dar por segura su gloria futura. Maradona, tras algunas victorias fácilmente conseguidas, lanzó declaraciones con sorna contra España, como si la selección española se hubiera presentado pavoneándose y haciendo alardes de triunfo. ¡No! Desde el primer momento ese maravilloso y comedido seleccionador, Vicente Del Bosque, había sembrado entre los suyos la virtud de la humildad.

Y ¡llegó la hora de la verdad, el encuentro contra Alemania! ¡Este era el fin de España para los agoreros! En verdad, el encuentro de semifinales con Alemania no parecía fácil, con ese estilo rápido y espectacular de los germanos. Holanda jugaba parecido. De ahí que el famoso Beckenbauer no dudara en afirmar que "lo más grandioso sería una final entre esas dos potencias, las más europeas". Como se ve, en Europa también hay países de primera y segunda clase para algunos, y España, como los latinoamericanos en Norteamérica, parece como si fueran..... dejémoslo en "otra cosa". Lo que menos se podía imaginar ese gran futbolista era que una a una caerían ante la humilde paciencia y el buen hacer de la selección española. Un juego diferente, una estrategia distinta. Un estilo nuevo que ha asombrado al mundo entero: ¡jugar en equipo! ¿En qué consiste esta invención, olvidada por los técnicos de los equipos más importantes, encasquillados en no dejar jugar al contrario? La imagen que quizá define mejor el juego de España quizá sea.. ¿el de una hermandad?

Por eso, ese excelente crítico deportivo del diario español El País (digital), José Sámano, no ha dudado ni un momento en ofrecer el Balón de Oro para el Equipo Español. Y es que a la hora de buscar figuras en ese conjunto uno no sabe a quien escoger, porque además ninguno buscó el protagonismo. Alguien dijo que la Roja no tenía un Messi, tenía 23. Sólo que su trabajo no consistió en ver quien se convertía en estrella. Precisamente, si alguien nos llenó de tristeza en estos días del Mundial, fueron precisamente esos colosos del fútbol llamados Messi y Cristiano, de quienes se esperaba que resolvieran todo, pero que no fueron integrados a un juego de conjunto, de equipo. Parecerá una obviedad, pero este resultado del Mundial ha puesto de manifiesto algo: ¡el fútbol es un juego de equipo! Y en la vida, las cosas no son muy distintas, hacer cosas en equipo, en ayuda mutua, tiene unos resultados mucho más bellos y permanentes.

Muchos han visto al F.C. Barcelona tras este estilo nuevo de la Roja; creían que era el Barça el que ganaba estos partidos. A lo que Pep Guardiola respondió con grandeza: "No, España es más grande que el Barça". Efectivamente, los jugadores del Barça fueron muy importantes, pero en la selección española había jugadores de Andalucía, de Asturias, de Canarias, de Castilla la Mancha, de Cataluña, de Madrid, del País Vasco…, y todos ellos dieron gloria a un equipo llamado España. Así lo declaró Iniesta: "Me siento muy feliz por haber hecho feliz a tantas personas". Y del Balón de Oro afirmó: "No pierdo (malgasto) un segundo en pensar que puedo ganarlo. Los premios individuales no me interesan". Y Xavi, dice Sámano que repetía: "Yo no quiero el Balón de Oro".

Desde el humilde y cariñoso seleccionador hasta el último jugador de la Roja, han asombrado al mundo por su sencillez, por su humildad y por su entrega total: "Es increíble lo que ha costado" dijo Iniesta. Pero, con paciencia, y luchando en equipo, lograron su objetivo.

Y uno quisiera seguir reflexionando, por ejemplo sobre ese campo de juego que se llama las Autonomías españolas, esforzándose en ver quien destaca o se diferencia más, y quien se queda con una mayor parte del pastel estatal..... si empezaran a abandonar sus individualismos y trabajaran en equipo... la verdadera gloria de España, que es su Paz, podrían alcanzarla. Qué decir del resto de países y grandes uniones de estados de todo el mundo, ahora que las fronteras están desapareciendo, que la globalización parece imparable ¿escucharemos el mensaje implícito de que todos, sin excluir a nadie, tenemos que trabajar en equipo?

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