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Presentación de un niño de tres años en el templo
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Por Isaías A. Rodríguez

La primera vez que se me pidió celebrar la presentación de un niño de tres años en el templo quedé un tanto confuso. ¿No será la presentación que recuerda la de Jesús en el templo? Efectivamente en el libro del Éxodo leemos: "El Señor dijo a Moisés: Conságrame todos los primogénitos israelitas; el primer parto lo mismo de hombres que de animales, me pertenece". "Cuando el Señor te haya introducido en la tierra de los cananeos, como juró a ti y a tus padres, y te la entregue, dedicarás al Señor todos los primogénitos" (13, 2 y 11).

La consagración de los primogénitos se relacionaba estrechamente con la ofrenda de las primicias; es probable que los israelitas la tomaran de otros pueblos. La razón de la consagración hacía referencia al recuerdo de la liberación de los israelitas de la esclavitud en Egipto, cuando los primogénitos varones egipcios murieron y los de los israelitas se salvaron.

En el caso de Jesús, el evangelista Lucas nos narra: "Y, cuando llegó el día de su purificación, de acuerdo con la Ley de Moisés, lo llevaron [a Jesús] a Jerusalén para presentárselo al Señor, como manda la ley del Señor: Todo primogénito varón será consagrado al Señor; además ofrecieron el sacrificio que manda la ley del Señor: un par de tórtolas o dos pichones" (Lc. 2,22-28).

Entonces, ¿en qué consiste la presentación de tres años? No tenía ni idea. Decidí indagar en Google y otras fuentes y todavía no he encontrado en ellas una explicación que se acerque a la que hoy ofrezco. La mayoría la refiere a la presentación de Jesús en el templo. Un sacerdote cree que el Documento de Puebla relaciona esta costumbre con la presencia trinitaria de Dios. Sin embargo, he consultado dicho documento y dice lo siguiente: "Como elementos positivos de la piedad popular se pueden señalar: la presencia trinitaria que se percibe en devociones y en iconografías, el sentido de la providencia de Dios Padre" (454). La asociación con la Trinidad es del todo gratuita. El documento enumera una serie de devociones populares sin mencionar la presentación de un niño de tres años.

Con el tiempo pude descifrar el misterio. En realidad se trata de una celebración de agradecimiento. Tiene raíces milenarias. Los primeros vestigios del acto los encontramos en el Génesis. Abrahán y Sara, dan gracias y ofrecen un banquete cuando destetan a Isaac "Al hijo que le había nacido, que había dado a luz Sara, Abrahán lo llamó Isaac. Abrahán circuncidó a su hijo Isaac el octavo día, como le había mandado Dios. Cien años tenía Abrahán cuando le nació su hijo Isaac. (…). El niño creció y lo destetaron, y Abrahán ofreció un gran banquete el día que destetaron a Isaac" (Génesis 21, 1-8). (Véase también 1 Samuel, 1,22-28). En el caso de Abrahán adquiere especial importancia ya que se le había prometido una descendencia tan numerosa como las estrellas del cielo (Génesis 15, 5). La sobrevivencia de Isaac fortalece la fe de Abrahán.

En el Libro segundo de los Macabeos (7, 27) se afirma que se amamantaba a los niños durante tres años. Lo mismo se lee en la obra apócrifa de El evangelio del nacimiento de María: "Y cuando se cumplieron los tres años, y el tiempo del destete se había cumplido, trajeron a la Virgen al templo del Señor con ofrendas" (4,1).

Según la costumbre judía, el momento en que se destetaba a un niño era motivo de celebración. El destete significaba que el niño había sobrevivido a la amenaza de mortalidad infantil y sobreviviría hasta la edad adulta.

La presentación de tres años es en realidad un "rito de transición" a otra etapa mejor de la vida. Hoy, los padres, siguiendo esta costumbre milenaria, llevan al niño o niña al templo para dar gracias.

Las altas tasas de mortalidad infantil existían en las culturas antiguas y persisten en tiempos modernos. En mayo de 2019 la universidad de Emory en Atlanta, recibió 180 millones de dólares de la fundación Bill y Melinda Gates para rebajar las elevadas tasas de mortalidad de niños inferiores a cinco años en los países más pobres del planeta.

El dinero de la beca se destina a la red de Vigilancia de la Prevención de la Salud y la Mor-talidad Infantil (CHAMPS por sus siglas en inglés), que analiza los datos que ayudan a identi-ficar y comprender mejor las causas de la mortalidad infantil en niños menores de 5 años. La última donación elevará la inversión total de la fundación CHAMPS a 271 millones de dóla-res. Iniciada esta red en 2015, CHAMPS, ha establecido sitios en siete países: Bangladesh, Etiopía, Kenia, Malí, Mozambique, Sierra Leona y Sudáfrica, con planes de agregar un sitio en India.

Debido a los riesgos a que se enfrentan los bebés, comprendemos ahora mejor que la celebración del destete de un niño sea parte importante de una cultura, y aunque no sea una costumbre muy difundida, aplaudimos a las familias que siguen celebrando esta práctica de "la presentación de tres años".

(Las citas han sido tomadas de La Biblia de Nuestro Pueblo, Biblia del Peregrino).

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