IMPRIMIR

2017, un Año Nuevo y Diferente
Por Isaías A. Rodríguez

La llegada de un año nuevo, no suele sorprender por lo novedoso. Lo normal es que siga el curso rutinario de la vida. No así el presente. La inesperada elección del presidente de Estados Unidos, Donal J. Trump, en noviembre del año ido, ha provocado una ininterrumpida cadena de sorpresas. Cada día se espera una noticia sensacionalista del actual mandatario. Noticias inquietantes y perturbadoras, que provocan manifestaciones en masa y el nerviosismo en líderes nacionales de todo el mundo. Y muchos se temen lo peor.

Sorprende más el liderazgo de Trump por tenernos Obama acostumbrados a un estilo académico, filosófico, prudente y razonado. Era un deleite escucharlo. Antes de pronunciar una palabra ante una cuestión difícil, lo pensaba varios segundos hasta encontrar la apropiada.

No así el actual presidente, que se expresa de una manera excesivamente espontánea, sin filtrar lo que dice, o profiriendo mentiras patentes, hasta el punto de que algunos se pregunten si será consciente de sus mentiras.

Veamos algunos titulares citados por el periódico Atlanta and Journal Constitution: "Trump construye su ´verdad´ en mentira tras mentira descarada". Leonard Pitts Jr. del Miami Herald. El famoso Paul Krugman del New York Times. "El Gobierno de Trump, combina corrupción, incompetencia". Y sigue, "Trump no ha cambiado, madurado, cualquier término que prefiera. Aún es el egomaníaco inseguro, de limitado espacio de atención, que siempre fue. Peor aún, se está rodeando de gente que tiene muchos de sus defectos… Así que se trata de una administración sin precedente en corrupción, y también completamente sin preparación para gobernar". Y otro titular de Krugman: "Sus políticas comerciales perjudicarán, no ayudarán, al Rust Belt", porque "Trump está mucho más entusiasmado en castigar a las personas que en ayudarlas. Él ve el comercio internacional como ve todo lo demás: como una lucha por el dominio, en el que solo se gana a expensas del otro". Finalmente, "Trump es un niño jugando con fuego", Jay Bookman del periódico de Atlanta.

Lo más escandaloso hasta el momento está relacionado con la entrevista que el presentador de la cadena Fox News, Bill O'Reilly mantuvo el 5 de febrero con Donald Trump. En ella O´Reilly acusó al presidente Vladimir Putin de haber realizado asesinatos y cuestionó a Trump por qué lo respetaba.

La respuesta del mandatario estadounidense fue de lo más chocante: "¿Y cree usted que nuestro país es tan inocente?", respondió Trump y siguió, "tenemos muchos asesinos [en EE.UU.] también". En relación a su homólogo ruso, Trump aseguró que le respeta mucho. "Es el líder de su país", destacó.

Las declaraciones de Trump han provocado numerosos comentarios negativos tanto en las redes sociales como entre representantes políticos estadounidenses, incluidos miembros de las filas republicanas.

No cito otras decisiones tomadas por el presidente por ser de conocimiento internacional. Ante este panorama no es de extrañar que muchos se hayan cuestionado si se debiera rezar en las iglesias por este líder.

En la Biblia se recomienda rezar por los gobernantes, el Salmo 72 pide que Dios conceda "juicio y rectitud al rey" para que gobierne con justicia y defienda "la causa de los pobres", trayendo "libertad a los necesitados". La primera carta de Timoteo (2: 1-2) recomienda a los fieles que "se ofrezcan súplicas, peticiones, intercesiones y acciones de gracia por todas las personas, especialmente por los soberanos y autoridades, para que podamos vivir tranquilos y serenos con toda piedad y dignidad". Tenemos, incluso en el caso más extremo del mismo Jesús exclamando desde la cruz: "Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen", al hacerlo, rezaba por Poncio Pilato, que ordenó su ejecución, y por todos sus cómplices.

Así pues, debemos rezar por él, por lo menos para que Dios le dé sensatez y no cometa ninguna locura.