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Mensaje de Navidad de la Obispa Presidenta
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Mensaje de Navidad 2006

Dios entre nosotros

por Katharine Jefferts Schori


Fra Angélico (1395 - 1455)

Dios nos amó de tal manera que vino a habitar entre nosotros morando en la tienda de un cuerpo humano. Estas palabras nos hacen recordar que mientras Israel deambulaba por el desierto Dios estaba presente en la tienda de reunión. El don de la Encarnación nos demuestra que Dios está dispuesto a irrumpir en la tienda de un cuerpo humano y ser uno con y entre nosotros.

Esta frágil tienda de carne es capaz de contener la divinidad pero también puede difundir su espíritu. Ireneo y Atanasio insistieron que el don de la Encarnación consistía en que "Dios se hizo humano para que nosotros lleguemos a ser divinos". Ustedes y yo somos portadores de la imagen de Dios, y ustedes y yo somos partícipes en la Encarnación pues Jesús lo hizo primero por nosotros. Dios también nace en nosotros.

La sencillez de un nacimiento en la oscuridad para una pareja de campesinos refugiados en un lugar remoto nos demuestra que Dios está con nosotros en las cosas más insignificantes de la vida y, tal vez, nos recuerda que nosotros también podemos descubrir a Dios en situaciones humildes e insignificantes tan sólo si estamos dispuestos a buscar.

La historia de Mateo sobre los sabios de oriente que llegaron tratando de saber lo que había acontecido con este niño extraordinario también nos recuerda que el amor de Dios es para todos, que Dios viene en forma humana para toda la humanidad y no sólo para nuestros correligionarios ni tampoco para los que esperan que Dios se manifiesta de la misma forma en somos nosotros, ni tampoco en una forma bien establecida en el altar.

Recientemente yo observé y escuché a una mujer que conversaba con un niño de tres años. La mujer le preguntó qué pasa en la Navidad pero el niño, aunque podía hablar bien, no pudo decir mucho. Con el tácito permiso de sus padres, la mujer le preguntó sobre Santa Claus y comenzó a hablarle sobre el amanecer en el día de Navidad y encontrar regalos. Ella no dijo nada sobre la fiesta de San Nicolás o sobre Jesús y su nacimiento pero ella transmitió ese sentimiento de asombro y amor relacionado con la Navidad.

Esto es una oportunidad para quienes nos decimos seguidores de Jesús. Es la clase de invitación que los sabios de oriente escucharon. Aun la moderna historia de Santa Claus, que no tiene mucha relación con la santa fidelidad de San Nicolás, puede ser otra clase de estrella que dirija a otros al humilde establo donde Dios llegó entre nosotros. Dios continúa llegando entre nosotros con humildad; Dios continúa naciendo en las frágiles oportunidades que necesitarán ser cuidadas y nutridas por otros. El niño que viajaba en el autobús abrió su mente y corazón a la gran historia de la Navidad. Ahora bien ¿quién contará la historia, la antigua historia del amor de Dios a quienes están listos y dispuestos a escuchar?

- S. E. Rvma. Katharine Jefferts Schori es Obispa Presidenta y Primada de la Iglesia Episcopal.

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